Skip to main content
Category

TDAH & Neurodesarrollo

Psicotogether, la Unidad de Psicopedagogía del Hospital La Paloma y su experiencia con Sincrolab

Psicotogether,  la Unidad de Psicopedagogía del Hospital La Paloma comenzó a usar Sincrolab en octubre de 2018. Dicha unidad en colaboración con la Cátedra de Tecnologías Médicas de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria, apuesta por la introducción de tecnología en el ámbito sanitario. Este aspecto junto a la pasión por la tecnología y la investigación de la fundadora de Psicotogether, la Dra. Zaira Santana, hicieron que se iniciaran contactos y acuerdos entre las entidades.

La unidad comenzó un periodo de prueba con algunos de los PUCs (paciente-usuario-cliente) para conocer el impacto y el feedback de los chicos. Posteriormente, tras recibir resultados positivos, se extendió la terapia a todos los usuarios que la necesitaban. Actualmente Psicotogether cuenta con más de una decena de PUCs realizando la terapia de forma habitual.

El principal objetivo era tener un instrumento novedoso, que no aburriera y que pudiera ser utilizado con una amplia franja de edad.

Además, Psicotogether, la Unidad de Psicopedagogía del Hospital La Paloma, después de varias experiencias positivas con herramientas tecnológicas, cree firmemente en el uso de tecnología en la educación y en el ámbito sanitario. Instrumentos como Sincrolab permiten conocer la evolución del jugador y un ahorro de tiempo importante para el terapeuta, aspecto que con fichas de papel es muy complicado.

Psicotogether lleva un año trabajando con los videojuegos serios de Sincrolab, despertando gran curiosidad en la sociedad canaria, llegando incluso a varios medios de comunicación (televisión, prensa, radio…) creando gran expectación, consiguiendo también el nombramiento como uno de los centros más innovadores en España.

Uno de los beneficios que más se ha destacado desde la Unidad de Psicopedagogía es la enorme motivación que se consigue en los jugadores (niños y adultos), el feedback automático de resultados que puede comprobar el usuario mientras juega y la sensación de juego que perciben (evitando el aburrimiento de trabajar con lápiz y papel, igual que hacen cada mañana en la escuela o en el trabajo). Por último, como beneficios o ventajas para el terapeuta, han destacado la facilidad de seguir la evolución y los resultados mensuales, permitiendo revisar y comprobar la evolución con esta información de los informes que arroja la plataforma automáticamente.

Dra. Zaira Santana                                                                                                                      Unidad de Psicopedagogía Hospital La Paloma

BANNER_OV

Estimulación Cognitiva a través del juego

Por Pilar Rodríguez Ortíz

Neuropsicóloga Clínica Centro Noah

www.centronoah.es

 

Durante muchos años, el Sistema Nervioso Central ha sido considerado, tanto por científicos como por la población en general, como una estructura inmutable, es decir, se pensaba que el cerebro era un sistema ya terminado y definitivo tras el nacimiento.

Actualmente, estas ideas han ido cambiando y han dado paso al concepto de neuroplasticidad, entendiéndose ésta como la posibilidad de transformación y adaptación funcional del Sistema Nervioso Central (Lubrini, Periañez y Ríos-Lago, 2009).

Aún cuando la plasticidad es un proceso que está presente a lo largo de todas las etapas del desarrollo vital, la primera infancia es un momento crucial, ya que durante los primeros años, el cerebro es especialmente plástico, por lo que su capacidad de adaptación y cambio es mucho mayor en edades tempranas.

 

¿En qué consiste la estimulación cognitiva?

A través de juegos y actividades, podemos estimular diferentes patrones de activación neuronal de manera repetida y sistemática. La experiencia y el aprendizaje refuerzan las conexiones ya existentes en distintas áreas cerebrales y, a su vez, promueven la creación de nuevas sinapsis.

De esta forma, los niños pueden alcanzar su máximo potencial mejorando así el proceso de aprendizaje y su rendimiento intelectual.

El juego, es una herramienta atractiva y divertida para los niños, que nos permite estimular funciones específicas como atención, memoria, percepción y funciones ejecutivas. Además, favorece un desarrollo integral y es una excelente forma de socialización. Por otra parte, cuando el juego es colectivo, fomenta habilidades de cooperación, respeto y tolerancia.

La estimulación cognitiva en niños, presenta beneficios más allá del mejor rendimiento académico, como serían una mayor agilidad mental, mayor autonomía y mejor adaptación social, entre otras.

Además, resulta útil como método de carácter preventivo en casos de niños que puedan ser susceptibles de tener algún déficit o dificultad, ya que la estimulación cognitiva potencia sus habilidades en un entorno que para ellos resulta estimulante, lúdico y muy motivante.

 

 

BANNER_OV

 

 

Referencias:

Lubrini, G., Periáñez, J. y Ríos Lago, M. (2009). Introducción a la estimulación cognitiva y rehabilitación neuropsicológica. En Muñoz-Marrón, E., Blázquez Alisente, J. L., Galpasoro Izaguirre, N., González Rodríguez, B., et al. Estimulación cognitiva y rehabilitación neuropsicológica (pp. 13-32). Barcelona, España: Editorial UOC.

Cuando hablamos de trastornos de aprendizaje, ¿sólo hablamos de estas tres áreas: lectura, escritura y cálculo?

El término de trastorno o dificultades de aprendizaje se atribuye a Kirk y Bateman (1962), que lo definieron como

<<un retraso, perturbación o desarrollo retrasado en uno o más de los procesos del habla, lenguaje, lectura, escritura, aritmética, u otras materias escolares, como consecuencia de un hándicap psicológico causado por una posible función cerebral y/o por trastornos emocionales o de conducta. No es resultado de retraso mental, privación sensorial o de factores culturales o instruccionales>>.

Desde entonces hasta ahora, se han desarrollado multitud de definiciones sin llegar a un consenso definitivo, como ocurre en innumerables conceptos que intentan definir con sencillez cuestiones muy complejas. Entre esos intentos, no faltan las principales clasificaciones diagnósticas. El DSM-5 (APA, 2014), describe estas dificultades como trastornos específicos del aprendizaje, con rendimiento significativamente por debajo de los esperado, el cual es confirmado por pruebas estandarizadas, centrándose en dominios específicos (lectura, escritura y matemáticas), y no explicable por discapacidad intelectual, déficits sensoriales, trastornos mentales o neurológicos, adversidad psicosocial, instrucción académica inadecuada o falta de dominio del lenguaje, centrándose en lectura, escritura y matemáticas, con grado leve, moderado o grave. Por su parte, la CIE-11 (WHO, 2018), los cataloga como trastornos del desarrollo del aprendizaje, dentro de los trastornos del desarrollo, como resultado de dificultades significativas y persistentes por debajo de las expectativas de edad y del nivel de funcionamiento intelectual general, que no se deben a otros trastornos (como trastorno del desarrollo de la inteligencia, déficits sensoriales, trastornos neurológicos o motores, carencias educativas o adversidad psicosocial), centrándose igualmente en lectura, escritura y matemáticas.

Como alternativa a estas clasificaciones, con tantos seguidores como detractores, la NJCLD (National Joint Committee for Learning Dissabilities, 1990, 1994, 2016), una organización americana que aglutina numerosas asociaciones profesionales relacionadas con las dificultades de aprendizaje, define estas como: un término general que hace referencia a un grupo heterogéneo de alteraciones que se manifiestan en dificultades en la adquisición y uso de habilidades de escucha, habla, lectura, escritura, razonamiento o habilidades matemáticas.

Estos trastornos son intrínsecos al individuo debido a disfunciones del sistema nervioso central y pueden tener lugar a lo largo del ciclo vital. Problemas de conductas de autorregulación, percepción social e interacción social pueden coexistir con las dificultades de aprendizaje; pero no constituyen en sí mismas un trastorno del aprendizaje. Aunque las dificultades de aprendizaje, pueden coexistir con otro tipo de dificultades (como impedimentos sensoriales, discapacidad intelectual, trastornos emocionales) o con influencias extrínsecas (tales como diferencias culturales, instrucción inapropiada o insuficiente), no son resultado de aquellas condiciones o influencias.

A partir de estas y otras definiciones surgen algunos interrogantes:

Cuando hablamos de trastornos de aprendizaje, ¿sólo hablamos de estas tres áreas: lectura, escritura y cálculo? (y del aprendizaje no verbal, aunque de éste se habla mucho menos, quizá por ser no verbal) ¿Sólo aprendemos estas habilidades en la vida, o en la escuela?

Y si sólo hablamos de algunos de los aprendizajes escolares, lectura, escritura y cálculo, ¿se pueden «trastornar»? Si se pueden «trastornar», ¿se puede también trastornar desenvolverte con las nuevas tecnologías?, ¿lo podríamos llamar disdigitalia, por ejemplo?, ¿o un déficit de una supuesta inteligencia digital? (que tarde o temprano se inventará como las otras, si no se ha inventado ya) ¿Llamamos «diamáxicos» a las personas que no hay manera de que aprendan a conducir? Como dice un gran neuropsicólogo español, si se me trastorna la escritura, ¿se me podrá trastornar el manejo del legón, o del balón de fútbol, o de la aguja al coser, o de vestirme? (bueno, de este último ya «existe» un trastorno) ¿Se nos trastorna lo que está fuera de nosotros, nuestra obra, o aquello que está dentro de nosotros y que nos permite obrar? Y si nos centramos en lo que está fuera de nosotros, ¿es el entorno y sus demandas, o ausencia de estas, el que también puede provocar que no podamos aprender una habilidad inventada por el ser humano, por el hecho de que este entorno influye en el desarrollo de nuestro interior? En definitiva, ¿es la obra, la habilidad, el invento, lo que se trastorna, o es nuestro interior biológico, en combinación e influencia mutua con el entorno y sus oportunidades, lo que no está en condiciones de permitirnos aprender esa habilidad? ¿Debemos, por tanto, llamarlos trastornos del aprendizaje, como dicen el DSM y la CIE, o dificultades, como dice la NJCLD y otro muchos?

Algo en lo que coinciden todas las clasificaciones es en afirmar que las influencias externas, como la instrucción inapropiada o factores psicosociales no deben ser tomadas como las causas de los trastornos de aprendizaje. En todo caso, si los problemas de aprendizaje estuviesen originados por el contexto social, por la falta pertinente de estimulación, la que estaría trastornada es la sociedad, por no facilitar los recursos adecuados para la instrucción de sus ciudadanos. Es decir, que deben existir problemas de aprendizaje a pesar de disponer de un entorno enriquecido y que posibilite aprender. Porque ¿no es cierto que existe una predisposición a padecer dificultades de aprendizaje cuando existen antecedentes familiares como para afirmar que su origen es biológico?, ¿no es cierto que también existen problemas de aprendizaje en todas las clases y entornos sociales?

También coinciden las definiciones en afirmar que el origen de las dificultades del aprendizaje no puede deberse a cualquier otro tipo de déficit sensorial, discapacidad intelectual, trastorno neurológico, motor o psicológico. Pero, ¿cómo influyen en esos aprendizajes académicos déficits cognitivos de lenguaje, atención, velocidad de procesamiento, memoria operativa, inhibición, planificación, flexibilidad cognitiva, praxias, gnosias…, que utilizamos para leer, escribir, calcular, y para todo aquello por lo que nos dé por aprender?, ¿existen ya problemas de base en esas áreas o circuitos destinados a unas funciones iniciales que después son utilizadas en esos aprendizajes creados por el ser humano?

En las últimas décadas, con el desarrollo de las técnicas de neuroimagen, la investigación en neurociencia cognitiva (en la que tiene un lugar muy destacado la psicología), se ha avanzado en el conocimiento de las bases neurcognitivas del aprendizaje escolar, así como se han confirmado otros conocimientos que ya se tenían hace mucho más tiempo en psicología cognitiva y psicobiología. Gracias a ellos, se puede afirmar que los aprendizajes académicos, como la lectura o la escritura, no están programados en el cerebro, no se han desarrollado de manera natural, no vienen de fábrica, son un artificio y, por tanto, no pueden trastornarse en sí mismos (como afirma el mismo neuropsicólogo español al que me refería antes, cuando critica con rotundidad términos como dislexia, discalculia o disortografía). Las influencias del ambiente, como el aprendizaje de la lectura y la escritura, producen cambios en el cerebro en zonas que en principio estaban destinadas a otras funciones, y cuando en estos cambios se da una falta de especialización y consolidación de los circuitos para esas funciones pueden dar como resultado las dificultades de aprendizaje que conocemos. Por ejemplo, el aprendizaje de la lectura supone conectar dos conjuntos de regiones cerebrales que ya están presentes en la infancia: el sistema de reconocimiento de objetos y el circuito del lenguaje. Ese sistema de reconocimiento de objetos o formas, como las caras, termina siendo un área de reconocimiento de letras y palabras, decisivo en la vía léxica de la lectura y la escritura (el área llamada letter box) (Dehaene, 2014, 2015). Es en ese proceso de reconversión neuronal en el que pueden tener origen los llamados trastornos del aprendizaje, partiendo de una predisposición genética previa (genética x epigenética, no genética + epigenética, como dice otro gran neuropsicólogo español).

Por supuesto, queda mucho por aprender al respecto del aprendizaje (escolar o no), y no es fácil resumir en una entrada lo que ya se sabe de conceptos tan complejos y de los que tanto se ha escrito (y más no siendo el que más sabe del tema ni el que ha originado nada de lo que se sabe); pero estos avances están permitiendo, o deberían hacerlo, el análisis de la eficacia de las metodologías de enseñanza existentes y desarrollar estrategias nuevas, así como herramientas de estimulación y rehabilitación cognitiva realizadas por expertos en la materia (no vale cualquier cosa), que permitan a su vez, también en manos de profesionales especializados, compensar o atenuar, que no curar, las dificultades o trastornos del aprendizaje, o como queramos llamarlos.

 

Referencias bibliográficas:

American Psychiatric Association (2014) Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders (5ª Edición) (DSM-V). Washington, D.C.: Autor.

Dehaene, S. (2014) El cerebro lector. Últimas noticias de la neurociencia sobre la lectura, la enseñanza, el aprendizaje y la dislexia. Buenos Aires: Siglo XXI.

Dehaene, S. (2015) Aprender a leer. De las ciencias cognitivas al aula. Buenos Aires. Siglo XXI.

NJCLD (1994) Collective perspective on issues affecting learnig disabilities. Austin, TX: Prosed.

Kirk, S.A.; Bateman, B. (1962) Diagnosis and remedation of learning disabilities. Excepcional Children, 29, 73-78.

World Health Organization (2018). International statistical classification of disease and related health problems (ICD-11). Ginebra: Autor.

Escritor:

Juan Carlos López María Dolores
Psicólogo
Blog personal: www.psychon-psicologia.com

 

Journal_Club_6: La psicoterapia on-line ante los retos y peligros de la intervención psicológica a distancia.

https://landing-registro.client.sincrolab.es/indexsimple.html?utm_source=blog27nov18&utm_medium=referal&type=new

«Las tecnologías no solo permiten estar más cerca de las personas que queremos, sino que además ha provocado una nueva manera de relacionarnos con nosotros mismos y con la sociedad, instalándose en casi todas las áreas de nuestra vida».

Hoy en nuestro 6º Journal Club hablamos de la psicoterapia on-line ante los retos y peligros de la intervención psicológica a distancia.

Autores: Juan José Macías Morón & Luis Valero Aguayo

Correspondencia: Dep. de Personalidad, Evaluación y Tratamiento Psicológico. Facultad de Psicología. Universidad de Málaga http://apuntesdepsicologia.es/index.p…

 

 

Epilepsia del lóbulo temporal medial y su incidencia en la memoria

Los seres humanos nacemos con la necesidad de buscarle sentido a nuestra existencia, nos preguntamos ¿quiénes somos?, ¿de dónde hemos venido?, pero la pregunta debe reformularse a: ¿que hemos vivido? para poder saber quiénes somos.

Los diferentes sucesos que experimenta una persona desde que nace hasta el día de hoy son los que determinan su identidad, y para consolidarla se necesita de un proceso que registre, almacene y evoque esos sucesos cuando sean necesarios. Este proceso es conocido como MEMORIA.

“Gracias a la memoria se da en los hombres lo que se llama experiencia”. Aristóteles

De acuerdo con el tiempo de almacenamiento la memoria se clasifica en: memoria a corto (segundos-minutos), mediano (minutos-días) y largo plazo (días-años).

Y según el tipo de contenido almacenado puede ser: no declarativa y declarativa. La no declarativa o procedimental guarda la información sobre las habilidades y actividades motoras del cuerpo de cada persona, y la declarativa o también llamada explícita se divide en: semántica o episódica.

La memoria semántica es la que guarda la información sobre los sucesos generales del mundo que nos rodea y también la información del lenguaje (conceptos y significados de palabras).

La memoria episódica o autobiográfica guarda la información sobre los sucesos específicos vividos por cada persona creando así un sentimiento de identidad.La memoria semánticaUna alteración morfológica frecuente del hipocampo, es la esclerosis del hipocampo o esclerosis mesial temporal (EMT), que se caracteriza por pérdida neuronal, gliosis y disminución del volumen del hipocampo y áreas vecinas como la amígdala, el giro hipocámpico y la corteza entorrinal. Esto genera atrofia y esclerosis de las áreas CA1 y CA3 del hipocampo (Neurología, Alvarez, & Aires, 2004).En respuesta a la pérdida celular se genera una reorganización de las vías neuronales contribuyendo a la formación de un foco cuyo componente neuronal muestra un aumento significativo en la excitabilidad, por lo anterior el hipocampo juega un papel importante en la epileptogénesis (Heinemann, 2004). Siendo la epilepsia del lóbulo temporal medial (ELTM) la principal consecuencia de la EMT.

La epilepsia es un trastorno neurológico crónico que afecta entre 45 y 50 millones de personas en todo el mundo (If, Iiiccting, & Walker, 1953).

En la epilepsia hay un cambio de despolarización paroxístico en un grupo de neuronas sincronizadas que envían impulsos eléctricos repetidos, y esto se da por un aumento en la excitabilidad o por una disminución en la inhibición.epilepsia es un trastorno neurológico

La epilepsia del lóbulo temporal medial (ELTM) es de tipo focal, se caracteriza por crisis parciales complejas, corresponde al 40% de las epilepsias farmacorresistentes por ende ocupa el primer lugar dentro de las epilepsias focales (Wiebe, 2000). La padecen principalmente adolescentes y adultos.

Entre sus principales comorbilidades se encuentran los trastornos cognitivos donde se afectan los procesos mnésicos especialmente los relacionados a la memoria declarativa, ya que las estructuras típicamente involucradas en la generación de convulsiones (hipocampo) también están involucradas en el mantenimiento y recuperación de recuerdos episódicos y semánticos, con mayores déficits de memoria verbal y visual (Alessio et al., 2004), y como consecuencia esto genera una mala calidad de vida en las personas.

La memoria visual es la capacidad de retener una pequeña cantidad de información visual (letras, figuras, colores) durante un pequeño periodo de tiempo la cual si es pertinente para nosotros debe pasar a formar parte de la memoria de largo plazo. Por ende, la codificación de la memoria visual es importante para el adecuado funcionamiento diario, este proceso de codificación requiere tanto a la memoria episódica como a la semántica para codificar adecuadamente los estímulos visuales y la información sensorial visual para un posterior recuerdo (Jonides et al., 2008).

La memoria visual

Como vemos la ELTM es de difícil manejo (Cendes, 2004), por lo que se requieren valoraciones que busquen determinar el funcionamiento neuropsicológico global del paciente haciendo énfasis en las habilidades mnésicas, puesto que las estructuras mesiales del lóbulo temporal son esenciales en la memoria declarativa por lo tanto una alteración de estas áreas suelen afectar la vida diaria, donde la persona puede olvidar desde conceptos aprendidos previamente, nombres de amigos, hasta olvidar su historia autobiográfica generando un pérdida de la identidad humana.


Referencias:

Alessio, A., Damasceno, B. P., Camargo, C. H. P., Kobayashi, E., Guerreiro, C. A. M., & Cendes, F. (2004). Differences in memory performance and other clinical characteristics in patients with mesial temporal lobe epilepsy with and without hippocampal atrophy. Epilepsy and Behavior, 5(1), 22–27. https://doi.org/10.1016/j.yebeh.2003.10.010

Cendes, F. (2004). Febrileseizures Mesialsclerosis, 1–4. https://doi.org/10.1097/01.wco.0000124706.48483.da

Heinemann, U. (2004). Basicpartialepilepsy, 1–5. https://doi.org/10.1097/01.wco.0000124705.48483.01

If, N., Iiiccting, T. L., & Walker, A. E. (1953). Lettek from.

Jonides, J., Lewis, R. L., Nee, D. E., Lustig, C. A., Berman, M. G., & Moore, K. S. (2008). The Mind and Brain of Short-Term Memory. Annual Review of Psychology, 59(1), 193–224. https://doi.org/10.1146/annurev.psych.59.103006.093615

Neurología, S. De, Alvarez, H. T., & Aires, B. (2004). ARTICULO ORIGINAL Introducción Material y Métodos, 30–41.

Wiebe, S. (2000). Epidemiology of Temporal Lobe Epilepsy. The Canadian Journal of Neurological Sciences, 27(01), S6–S10. https://doi.org/10.1017/S0317167100000561

Escrito por:

Veronica Mendoza Castillo.
Estudiante de medicina de la Universidad del Norte. Barranquilla, Colombia.

 

En Twitter: @VeroMendozaCast
https://twitter.com/VeroMendozaCast

 

La importancia del juego en la Estimulación Cognitiva

jugar importancia TDAH


Poco después de nacer, nuestro instinto, ya nos conduce a comenzar pequeños juegos. Comenzamos jugando con un biberón, un juguete, a través de las miradas… y seguimos avanzando hacia conductas más sofisticadas y evolucionadas.
juegos y TDAH

A través del juego, favorecemos las relaciones sociales, el lenguaje y nuestras habilidades cognitivas. Estas últimas podemos mejorarlas, con juegos, a través de la estimulación cognitiva (EC). La EC es un tratamiento diseñado y aplicado por especialistas, interdisciplinar, con un método propio y concreto.

Los dos grupos que más se benefician de este tratamiento son los niños y las personas mayores.

La estimulación se aplica directamente al paciente, pero también es válida para los familiares, estos juegos favorecen a cualquier persona.

Es importante tener en cuenta que lo que se persigue en el tratamiento con EC es activar, de forma global, las funciones mentales, con el doble objetivo de mantenerlas y frenar el deterioro, como ocurre en el caso de las personas mayores.

En el caso de sufrir una enfermedad que afecte al desarrollo normal de nuestro cerebro, puede proporcionarse estimulación en cualquier estado de gravedad de la enfermedad, aunque se deben tener en cuenta varios aspectos, como la dificultad de las tareas, que serán distintas en función del grado de deterioro. Es decir, a más gravedad de la enfermedad, las actividades y juegos deberán ser más sencillos.

Comprender las normas de cada juego ya implica un trabajo cognitivo. Algunas actividades que podemos utilizar para trabajar la estimulación cognitiva son:

  1. Entrenamiento de memoria: Realizar actividades simples donde se ejercite la memoria como pueden ser: adivinanzas, refranes, operaciones matemáticas, describir objetos, seguimiento de la letra de una canción, reconocer personas, asociar parejas… Estos ejercicios son muy entretenidos, pueden realizarse en cualquier lugar, los pueden realizar de manera autónoma.  Juegos de Memoria con Sincrolab
  2. Técnicas de orientación a la realidad: Repetir todos los días datos como fechas, lugares, dónde están posicionados objetos. Estas técnicas se utilizan sobre todo para personas mayores que sufren deterioro cognitivo o demencia.
  3. Reminiscencias: La persona debe contar experiencias sobre su pasado que recuerde.
  4. Musicoterapia: Escuchar música, bailar o cantar es bueno para distraerse y ayuda a reforzar el recuerdo.
  5. Técnicas de refuerzo positivo: Deben estimular a la persona cuando haga las cosas bien. Si no consigue realizar bien alguna actividad no debemos regañarle, poner mala cara ni discutir.
  6. Ergoterapia: Actividades manuales, juegos con pintura, dibujar, colorear, costura… Estas actividades se recomiendan que sean supervisadas por un cuidador.
  7. Estimulación social: Estimular y potenciar las visitas de personas que le hacen sentir bien, en el caso de las demencias. Para los niños, el juego libre entre sus iguales, potenciará su desarrollo cognitivo.
  8. Estimulación física: Es importante evitar el aburrimiento, esto podemos conseguirlo haciendo que dé paseos, realizando unos minutos de ejercicios al día.

Estas actividades no son solo recomendadas para personas que sufren déficits o deterioro cognitivo, se recomiendan a todas las personas, independientemente de su edad, ya que el cerebro necesita entrenamiento para mantenerse en forma.

Escrito por:

Noelia Fenoll, Neuropsicóloga.
En Twitter:@NoeliaFenoll

A %d blogueros les gusta esto: